El Efecto Positivo del Café en la Salud Mental
A lo largo del tiempo, el café ha sido mucho más que una bebida estimulante. Para muchas personas, es una pausa, un momento de conexión, e incluso una herramienta para comenzar el día con claridad. Más allá del placer que puede generar una buena taza, cada vez hay más estudios que destacan los posibles beneficios del café para la salud mental.
En lo personal, el café es uno de esos pequeños rituales que me ayudan a ordenar el día. Me gusta prepararlo con calma, eligiendo entre la prensa francesa, la moka o el método V60, según el ánimo o el tiempo disponible. No se trata solo del sabor, sino de la experiencia de preparar algo para mí, con atención. Y creo que eso también tiene un valor emocional importante.
Pero no es solo una impresión personal. Recientemente, un estudio publicado en Psychiatry Research exploró la relación entre el consumo de café y el riesgo de desarrollar ansiedad y depresión. Utilizando datos del UK Biobank —una base de datos con información de salud de más de 500 mil personas—, los investigadores observaron que quienes bebían entre 2 a 3 tazas de café al día tenían un menor riesgo de presentar estos trastornos. Esta relación, descrita como una curva en “J”, sugiere que una ingesta moderada puede ser más beneficiosa que no tomar café o consumirlo en exceso
el consumo de 2 a 3 tazas de café podría recomendarse como parte de un estilo de vida saludable para mejorar la salud mental.
(Min J, Cao Z, Cui L, et al. The Association Between Coffee Consumption and Risk of Incident Depression and Anxiety: Exploring the Benefits of Moderate Intake. Psychiatry Research. 2023;326:115307).
El café contiene cafeína y otros compuestos bioactivos que influyen en el sistema nervioso. La cafeína, por ejemplo, estimula la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, que están estrechamente ligados al estado de ánimo. Además, los antioxidantes presentes en el café ayudan a reducir el estrés oxidativo, que también puede impactar la salud emocional.
Más allá de lo que dice la ciencia, muchos encontramos en el café un pequeño refugio: ese momento en que paramos un segundo, respiramos profundo y disfrutamos el aroma. Prepararlo con calma puede convertirse en una forma de autocuidado, especialmente en días agitados.
Ahora bien, como en todo, la clave está en la moderación. Se estima que entre 1 y 3 tazas diarias pueden ofrecer beneficios, siempre que no se acompañen de otros hábitos que generen más ansiedad, como el consumo excesivo de pantallas o la falta de descanso. Y si alguien ya experimenta ansiedad o insomnio, lo ideal es consultar con un profesional de salud antes de hacer cambios en el consumo de cafeína.
En resumen, el café no solo puede ser un aliado para despertar, sino también para cuidar la salud mental —si lo tomamos con conciencia y medida. A veces, una taza puede ser mucho más que una bebida-

