
Cáncer de Mama y Salud Mental: Cuando la Ansiedad y la Tristeza Son Parte del Camino
Recibir un diagnóstico de cáncer de mama cambia todo, no solo el cuerpo. Es muy común que junto con el…


Recibir un diagnóstico de cáncer de mama cambia todo, no solo el cuerpo. Es muy común que junto con el…

Como psiquiatra de enlace, veo a diario cómo el consumo de tabaco altera silenciosamente la eficacia de los tratamientos. No es solo un riesgo cardiovascular; el humo del cigarrillo puede reducir los niveles de ciertos psicofármacos en sangre hasta en un 50%, comprometiendo la recuperación del paciente.

En mi práctica veo con frecuencia personas que han probado de todo: higiene del sueño, melatonina, aplicaciones de meditación, técnicas de relajación e incluso medicamentos. Duermen mal igual. No necesariamente porque les falte información o disciplina. En algunos casos, el problema se ha convertido en un patrón que se mantiene por sí mismo y que requiere intervenir sobre mecanismos diferentes a los hábitos de sueño.

Si pasaste años sintiendo que "te esforzabas el doble para rendir igual", que la ansiedad nunca terminaba de explicar del todo lo que te pasaba, o que hay semanas del mes en que tu cabeza simplemente no responde — puede que la explicación no sea solo ansiedad, ni solo estado de ánimo. Puede ser TDAH, y puede llevar años sin nombre.